





El vuelo fue genial, con la ayuda de un poco de vino blanco y cerveza, pudimos dormir todo el viaje y pasar estoicos una movidita de avion que en otro momento podría habernos hecho entrar en panico. Cada asiento tenia su monitor donde podíamos ver pelis, series, o jugar alguna arcade.
Luis quedo embelesado con las azafatas, con unos trajecitos divinos, y hair & make up impecable. Vean despues la foto que nos sacamos ambos y no se lo puede culpar.
2 comentarios:
que envidia!!! da ganas de estar ahì.... bueno es como estar...o no...pero parecido
me encantaron las fotos salvo las de las auxiliares,....bueno...hay que considerar el momento...
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