
Acá estamos en la escala de Kuala Lumpur, la ultima escala antes de tomar un avion mas pequeño para llegar a Singapur ( en un vuelo de unos 55 minutos).
Como se puede ver, estabamos deshechos... Por suerte la teen abandonó el avion en la escala de ciudad Johanesburgo y volamos hasta acá libres de cozados en las costillas, hombrazos, cachetadas y golpes en la nuca.
El vuelo fue relativamente libre de turbulencia, salvo en el descenso que atravezó unas nubes y Luis casi pierde el color de piel por completo. Por suerte Flavia lo agarró de la mano fuerte y así pudo evitar el llanto el macho.
Pero el coso se sacudió para los lados que Luis pensó lo peor. Igual no le dio vergueza demostrarlo porque todos los niños que estaban en el avion se pusieron a llorar como locos tambien y ni sus madres podian consolarlos :P
1 comentario:
Hola viajeros, soy la "tía" Ma. Inés de Victoria, me encantaron sus comentarios, me ca... de risa. Sigan pasándola bien y please DUERMAN que seguramente yo me divertiré más con sus ocurrentes comentarios. Chau, chau
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